
Estamos atados a las cadenas de plástico.Debemos arrastrarnos detrás del palo y la zanahoria como ha sido siempre y serà.Es cierto.Pero el premio del consumo es dulce.Algo avanzamos.Antes se moria entregando la vida entera en las minas de sal,en las piramides de Egipto o Yucatán,en los profundos túneles de Potosí,hasta en Birminghan con sus niños esclavos de su ¿Revolución? Industrial.Cierto que esto se trasladó ahora hacia Asia.Pero ellos andaban hasta hace pocos años en inocentes bicicletas y rickshaws.Ahora tienen automoviles y motos.1300 millones de automoviles más en China otros 1000 millones mas de automoviles más en India proximamente.Ellos estan llegando tambíen a las cadenas de plástico y al dulce consumo.Tienen Derecho.Entonces,si todo va bien:Quien pararà la Lluvia Acida?



